El enólogo Álvaro Ptanick, creador del tinto Albarolo –un Nebbiolo cien por ciento– y de Yumano –un assemblage de Nebbiolo y Barbera– ofreció en el restaurante Pujol una cata vertical de su Albarolo, cosechas 2000, 2001, 2002, 2004 y 2005.
Este último resultó, probablemente, el más logrado de todos: notas intensas de fruta roja madura, enlazadas con hierbas, tierra mojada y mentoles; en boca tiene taninos jóvenes y la cantidad necesaria de fruta para augurarle un futuro promisorio. El futuro, por ejemplo, que le tocó al 2000, un vino que ahora está en su momento: terso, frutal, con apuntes balsámicos y un notable equilibrio en boca. O al 2001, con su agradable carácter de fruta pasa y hierbas como el tomillo y el romero. Sabrosa compañía del sirloin con espuma de tortilla, puré de aguacate y mantequilla de limón del Pujol. Menos suerte le tocó al 2002, cuyos taninos siguen demasiado potentes, apenas atemperados, y al 2004, en cuya nariz, por encima de la fruta negra y los balsámicos, se perciben notas de acetona. Las cosechas 2000 a 2004 están agotadas, pero la 2005 va saliendo apenas al mercado.
Actualizado Martes, 07 de Agosto de 2007Escrito por Equipo Catadores
El enólogo Álvaro Ptanick, creador del tinto Albarolo –un Nebbiolo cien por ciento– y de Yumano –un assemblage de Nebbiolo y Barbera– ofreció en el restaurante Pujol una cata vertical de su Albarolo, cosechas 2000, 2001, 2002, 2004 y 2005.Leer más...