del vino y del buen vivir

El vino de Napoleón

Una rarísima botella de vino sudafricano, el Grand Constance añada 1821, añejo sobreviviente de la bodega de Napoleón Bonaparte durante su exilio en la isla de Santa Helena, fue rematada esta semana a través del sitio de subastas en línea Catawiki, informó en una nota la revista británica Decanter.

La puja del vino, elaborado hace casi 200 años por la igualmente centenaria bodega sudafricana Groot Constantia –fundada en 1685–, comenzó en 1 100 euros (más de 22 000 pesos mexicanos) y finalizó este viernes 15 de julio, un día después del Día de La Bastilla, en Francia. Los datos del comprador y el monto subastado no han sido revelados.

Luego de su derrota de 1815 en la batalla de Waterloo frente a los ingleses, Napoleón Bonaparte fue exiliado en la Isla de Santa Helena, donde murió en 1821. Sus últimos años fueron menos amargos gracias a los pertrechos de vino que le llegaban mes con mes.

Entre ellos estaba el Grand Constance, que Napoleón bebió “furiosamente y como ningún otro”, según cuenta el escritor de vinos Oz Clarke en “The History of Wine in 100 Bottles” (La Historia del Vino en 100 botellas).

Según los registros históricos, señala Decanter, el emperador francés ordenaba unas 30 botellas al mes de este vino sudafricano, que era consumido tanto por él como por su servidumbre. Además, disfrutaba de una botella de champagne por día y 10 botellas de “Claret” (como se le llamaba en aquella época al tinto) mensuales.

Actualmente, apenas una docena de botellas del Grand Constance 1821 han sobrevivido. En su novela Sensatez y sentimientos, Jane Austen afirmaba que poseía “poderes curativos” y era ideal para “corazones decepcionados”.